Cheesecake Cremoso con Mermelada de Fresa
Un cheesecake aterciopelado sobre una base crujiente de galleta, decorado con espirales de mermelada de fresa que conquistan desde el primer bocado. Elegante en la presentación y sencillo en la preparación, este postre se convierte fácilmente en el favorito de cualquier mesa.
🛒 Ingredientes
8 pers.
- 250 g de galletas tipo María o digestivas
- 1/2 taza de azúcar glass tamizada
- 100 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- 400 g de queso crema tipo Philadelphia a temperatura ambiente
- 1 lata de leche condensada azucarada (395 g)
- 3 huevos
- 230 g de mermelada de fresa
🛍️ Material recomendado
Enlaces de afiliados de Amazon
Preparación
- 1
Precalienta el horno a 180°C. Tritura las galletas en un procesador de alimentos hasta obtener un polvo fino y uniforme.
- 2
En un bol, mezcla el polvo de galletas con el azúcar tamizada y la mantequilla blanda hasta conseguir una textura arenosa y compacta.
- 3
Presiona la mezcla sobre el fondo de un molde desmontable de 23 cm, nivelando bien con el dorso de una cuchara.
- 4
En una licuadora, bate el queso crema, la leche condensada y los huevos hasta obtener una crema suave, brillante y sin grumos.
- 5
Vierte la crema con cuidado sobre la base de galleta en el molde.
- 6
Distribuye cucharadas de mermelada de fresa sobre la superficie y traza espirales con un palillo o un cuchillo.
- 7
Hornea durante 30 minutos. El centro debe quedar ligeramente tembloroso. Deja enfriar a temperatura ambiente y refrigera al menos 2 horas antes de desmoldar.
💡 Consejo de la chef
La clave del cheesecake perfecto es no hornearlo de más: un centro tembloroso al salir del horno se compactará con el frío. Sírvelo acompañado de fresas frescas y una hoja de menta para una presentación de pastelería.
🍽️ Completa tu menú
Más ideas para acompañar este plato
