Leche condensada casera sin cocción
Prepara tu propia leche condensada en casa en tan solo 10 minutos y con ingredientes que seguramente ya tienes en la despensa. Sin cocción, sin conservantes y con un resultado cremoso y dulce que rivaliza con la versión de lata. Una base económica e imprescindible para tus postres favoritos.
🛒 Ingredientes
2 pers.
- 200 g (1 taza) de leche en polvo entera
- 200 g (1 taza) de azúcar blanca
- 100 ml (½ taza) de agua tibia
- 1 pizca de sal (opcional)
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Preparación
- 1
Calienta el agua ligeramente — debe estar tibia, no hirviendo (unos 30–35 °C), para que el azúcar se disuelva con facilidad y no queden grumos.
- 2
Coloca la leche en polvo, el azúcar y el agua tibia en la licuadora. Bate a velocidad alta durante 2 a 3 minutos hasta conseguir una mezcla completamente lisa y homogénea.
- 3
Prueba y ajusta el dulzor a tu gusto. Vierte en un tarro de vidrio limpio y ciérralo herméticamente.
- 4
Refrigera durante al menos 1 hora antes de usar. El frío espesará la mezcla y le dará la textura característica de la leche condensada comercial.
💡 Consejo de la chef
Se conserva hasta 7 días en la nevera en un tarro bien cerrado. Úsala en flanes, alfajores, dulce de leche express, tartas o en cualquier receta que requiera leche condensada. Para una versión más rica, elige leche en polvo entera de buena calidad.
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