Lasaña de Carne Picada con Jamón y Mozzarella
←543 / 543
Carnes

Lasaña de Carne Picada con Jamón y Mozzarella

ML
Por Marie Lefebvre · Actualizado el 26 de octubre de 2026

Una lasaña reconfortante y llena de sabor con capas de salsa de carne especiada, jamón cocido y mozzarella derretida entre láminas de pasta tierna. Un plato familiar que encanta a todos y se prepara con ingredientes sencillos y económicos.

Preparación⏱️ 50 min
Porciones👥 9 pers.
Dificultad📊 Fácil
↓ Ir a la receta
Sé el primero en valorar esta receta
Pinterest WhatsApp Facebook

🛒 Ingredientes

9 pers.

9
  • 1 paquete de láminas para lasaña (aprox. 250 g)
  • 500 g de carne picada de res
  • 1 cebolla picada finamente
  • 2 dientes de ajo machacados
  • 1 pastilla de caldo de res
  • 1 lata de salsa de tomate (400 g)
  • 200 g de queso crema (tipo Philadelphia o ricotta)
  • 200 g de jamón cocido en lonchas
  • 250 g de mozzarella rallada
  • Sal y pimienta negra al gusto

Preparación

  1. 1

    En una sartén grande, sofría la carne picada con la cebolla y el ajo a fuego medio hasta que estén bien dorados. Desmigue la pastilla de caldo sobre la carne y mezcle bien.

  2. 2

    Añada la salsa de tomate y 400 ml de agua. Sazone con sal y pimienta y deje cocinar a fuego lento durante 15 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que la salsa espese.

  3. 3

    Retire del fuego e incorpore el queso crema, removiendo hasta obtener una salsa suave y bien cremosa.

  4. 4

    En una fuente para horno, extienda una fina capa de salsa en el fondo, luego forme capas en este orden: láminas de pasta, salsa, jamón, mozzarella. Repita dos veces y termine con abundante mozzarella.

  5. 5

    Cubra bien con papel de aluminio y hornee a 180 °C durante 50 minutos. Retire el papel los últimos 10 minutos para gratinar la superficie.

  6. 6

    Deje reposar 5 minutos antes de servir para que las capas se asienten y las porciones salgan perfectas.

💡 Consejo de la chef

Esta lasaña está aún más rica al día siguiente. Prepárela la víspera y guárdela en el refrigerador: los sabores se intensifican y es mucho más fácil cortarla en porciones perfectas.