Picaña al Horno en Costra de Sal Gruesa
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Carnes

Picaña al Horno en Costra de Sal Gruesa

ML
Por Marie Lefebvre · Actualizado el 20 de octubre de 2026

Un corte icónico de la parrilla brasileña ahora listo para hornear en casa con esta receta infalible: la picaña cubierta por una gruesa costra de sal que sella todos los jugos y garantiza una carne tierna y llena de sabor. El remate con mantequilla dorada y cebolla caramelizada lo convierte en un plato verdaderamente irresistible. ¡Ideal para sorprender en cualquier reunión familiar sin encender el asador!

Preparación⏱️ 120 min
Cocción🔥 30 min
Porciones👥 5 pers.
Dificultad📊 Fácil
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🛒 Ingredientes

5 pers.

5
  • 1 pieza de picaña (aprox. 1 kg), con su capa de grasa
  • 3 kg de sal gruesa marina
  • 4 cucharadas de mantequilla sin sal
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cebolla mediana, cortada en juliana fina

Preparación

  1. 1

    Precalienta el horno a 200°C. Cubre el fondo de una bandeja de horno con aproximadamente 1 kg de sal gruesa, formando una cama compacta y uniforme.

  2. 2

    Coloca la picaña con la capa de grasa hacia arriba sobre el lecho de sal. Consejo del chef: ¡puedes meterla al horno directamente congelada, la costra se encarga de todo!

  3. 3

    Cubre completamente la pieza de carne con el resto de la sal gruesa, presionando bien para que quede sellada sin dejar ninguna parte expuesta.

  4. 4

    Hornea durante 30 minutos. Al retirar, rompe la costra con un cuchillo, retírala en bloques y cepilla el exceso de sal sobre la carne.

  5. 5

    Corta la picaña en láminas finas perpendiculares a las fibras para obtener la máxima terneza.

  6. 6

    En una sartén a fuego medio, derrite la mantequilla con el aceite de oliva y saltea la cebolla en juliana durante 3–4 minutos hasta que esté dorada. Vierte el sofrito aromático sobre la picaña laminada y sirve de inmediato.

💡 Consejo de la chef

Deja reposar la carne 5 minutos bajo papel de aluminio antes de cortarla para que los jugos se redistribuyan uniformemente. La costra de sal no sala la carne en exceso — actúa como una cámara de cocción perfecta que conserva toda la jugosidad.