Albóndigas de pollo crujientes rellenas de mozzarella fundida
Doradas y crujientes por fuera, estas albóndigas guardan una sorpresa de mozzarella derretida que se estira en cada bocado. Son sencillas de preparar, muy económicas y funcionan igual de bien como aperitivo que como plato principal para toda la familia.
🛒 Ingredientes
16 pers.
- 300 g de pechuga de pollo molida
- 1 rebanada de pan de molde
- ¼ de taza de leche entera
- 1 cebolla mediana, picada fina
- 2 dientes de ajo machacados
- 2 cucharadas de hierbas provenzales o italianas
- Sal y pimienta negra al gusto
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 100 g de mozzarella en cubos pequeños
- Aceite vegetal para freír
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Preparación
- 1
Remojar el pan en la leche durante 5 minutos y escurrirlo bien apretándolo con las manos para eliminar el exceso de líquido.
- 2
Triturar en un procesador el pollo molido junto con el pan escurrido, la cebolla, el ajo, las hierbas, la sal, la pimienta y el aceite de oliva hasta obtener una masa uniforme y compacta.
- 3
Dividir la masa en 16 porciones iguales. Aplanar cada porción en la palma, colocar un cubito de mozzarella en el centro y cerrar bien formando una bolita sin grietas para que el queso no se escape.
- 4
Calentar abundante aceite vegetal en una sartén profunda a fuego vivo. Freír las albóndigas en tandas, dándoles vuelta con frecuencia, durante 8–10 minutos hasta que estén uniformemente doradas y cocidas.
- 5
Escurrir sobre papel absorbente y servir de inmediato para disfrutar el queso aún fundido en su interior.
💡 Consejo de la chef
Congela los cubitos de mozzarella 15 minutos antes de rellenar las albóndigas: el queso frío se derrite más despacio y hay mucho menos riesgo de que se escape al freír. Acompáñalas con salsa de tomate casera o alioli.
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