Albóndigas caseras crujientes
Doradas por fuera y jugosas por dentro, estas albóndigas caseras están listas en solo 30 minutos con ingredientes básicos de despensa. Son perfectas como plato principal o aperitivo y gustan a toda la familia. Sírvelas con salsa de tomate, arroz blanco o una ensalada fresca.
🛒 Ingredientes
15 pers.
- 250 g de carne molida cruda (res o mezcla res-cerdo)
- 1 huevo entero
- 4 cucharadas de pan rallado
- 1 diente de ajo picado fino
- ½ cebolla pequeña picada finamente
- Perejil fresco picado, sal y pimienta negra al gusto
- Aceite vegetal para freír
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Preparación
- 1
En un bol grande, mezcla la carne molida, el huevo, el pan rallado, el ajo, la cebolla y el perejil. Salpimienta al gusto y amasa hasta obtener una mezcla homogénea.
- 2
Ajusta la textura a tu gusto: añade una cucharada extra de pan rallado para albóndigas más firmes y secas, o usa un poco menos para que queden más tiernas y jugosas.
- 3
Con las manos ligeramente aceitadas, forma bolitas del tamaño de una nuez.
- 4
Calienta abundante aceite en una sartén a fuego medio-alto. Fríe las albóndigas durante 8-10 minutos, girándolas con frecuencia, hasta que estén doradas de manera uniforme.
- 5
Escúrrelas sobre papel absorbente y sirve de inmediato.
💡 Consejo de la chef
Para comprobar la cocción, corta una albóndiga por la mitad — no debe quedar rosada por dentro. Para una versión más ligera, hornéalas a 200 °C durante unos 20 minutos en lugar de freírlas.
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