Flan de leche condensada sin horno
Un flan de leche condensada muy sedoso que no pasa por el horno: la batidora hace el trabajo y la nevera pone el resto. El caramelo dorado le da ese aire de postre elaborado con calma, cuando en realidad solo hubo que esperar toda la noche. Lo más difícil es no probarlo antes de que cuaje.
🛒 Ingredientes
10 pers.
- 2 latas de leche condensada (2 × 397 g)
- 2 briks de nata líquida para montar (2 × 200 ml)
- 1 taza de leche entera (250 ml)
- 1 sobre de gelatina en polvo sin sabor (12 g)
- 2 cucharadas soperas de azúcar para el caramelo
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Preparación
- 1
Calienta la leche hasta que esté solo tibia, viértela sobre la gelatina en polvo y remueve hasta que se disuelva por completo, sin grumos.
- 2
Pon la leche condensada, la nata y la leche con gelatina en la batidora y bate de 2 a 3 minutos, hasta que la mezcla quede bien lisa.
- 3
Derrite el azúcar a fuego lento en el propio molde de agujero, girándolo hasta obtener un caramelo dorado, y repártelo por la base y las paredes.
- 4
Vierte la mezcla sobre el caramelo, deja que temple y llévala a la nevera de un día para otro, mínimo 6 horas.
- 5
Pasa el molde un momento por agua caliente, desmóldalo en una fuente de vidrio y sirve enseguida. ¡Buen provecho!
💡 Consejo de la chef
No dejes hervir la leche al disolver la gelatina: si está demasiado caliente, pierde su poder gelificante y el flan queda líquido. Para desmoldarlo sin sustos, prepara el caramelo la víspera en un molde ligeramente engrasado: se soltará de una sola vez.
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