Flan Cremoso de Nevera con Caramelo Casero
Un postre suave y aterciopelado que no necesita horno, ¡solo una licuadora y tu nevera! Su capa de caramelo dorado y su cremosidad irresistible conquistan a todos desde el primer bocado. Prepáralo la noche anterior y sorprende a tu familia sin esfuerzo.
🛒 Ingredientes
12 pers.
- 1 lata de leche condensada azucarada (395 g)
- 1 taza de nata para montar o crema de leche (200 ml)
- 1 vaso de leche entera (200 ml)
- 1 sobre de gelatina en polvo sin sabor (7 g)
- 1½ tazas de azúcar blanco
- ½ taza de agua tibia
🛍️ Material recomendado
Enlaces de afiliados de Amazon
Preparación
- 1
Disuelve la gelatina en media taza de agua tibia, remueve bien y deja reposar 2 minutos.
- 2
Prepara el caramelo: lleva el azúcar y el agua a fuego medio en un cazo sin remover hasta obtener un tono ámbar dorado.
- 3
Vierte el caramelo de inmediato en el molde, inclinándolo para cubrir bien el fondo. Deja enfriar.
- 4
Coloca la leche condensada, la nata, la leche entera y la gelatina disuelta en una licuadora.
- 5
Bate a máxima velocidad durante 3 minutos hasta obtener una mezcla suave y homogénea.
- 6
Vierte con cuidado la preparación sobre el caramelo ya cuajado en el molde.
- 7
Refrigera durante al menos 3 horas o toda la noche. Pasa un cuchillo por los bordes, desmolda sobre un plato y sirve bien frío.
💡 Consejo de la chef
Para desmoldar sin riesgo, sumerge el fondo del molde en agua caliente unos 5 segundos antes de voltear — el caramelo se suelta perfectamente.
🍽️ Completa tu menú
Más ideas para acompañar este plato
