Hígado de Res Salteado con Jiló y Cebolla al Shoyu
←543 / 543
Carnes

Hígado de Res Salteado con Jiló y Cebolla al Shoyu

ML
Por Marie Lefebvre · Actualizado el 26 de octubre de 2026

Un reconfortante plato brasileño que une la suavidad del hígado de res con el amargor característico del jiló y la dulzura de la cebolla caramelizada. Un toque de salsa de soja lo convierte en una receta de sabores profundos e inolvidables, perfecta para una comida familiar.

Preparación⏱️ 30 min
Porciones👥 6 pers.
Dificultad📊 Fácil
↓ Ir a la receta
Sé el primero en valorar esta receta
Pinterest WhatsApp Facebook

🛒 Ingredientes

6 pers.

6
  • 1 kg de hígado de res, lavado y cortado en tiras
  • 12 jilós lavados, secos y cortados en 6 partes cada uno
  • 1 cebolla grande cortada en rodajas
  • 3 cucharadas de aceite vegetal
  • 1 cucharadita de salsa de soja (shoyu)
  • Sal al gusto
  • 1 taza (240 ml) de leche entera
  • Jugo de medio limón (opcional)

Preparación

  1. 1

    Sumerge las tiras de hígado en la leche durante 10 a 15 minutos para suavizar su sabor intenso. Mientras tanto, lava, seca y corta los jilós.

  2. 2

    Calienta el aceite en una sartén grande a fuego medio-alto.

  3. 3

    Escurre las tiras de hígado y saltéalas en tandas hasta dorarlas por ambos lados. Agrega unas gotas de limón durante la cocción si lo deseas.

  4. 4

    Retira el hígado de la sartén y resérvalo. En el jugo de cocción restante, añade las rodajas de cebolla, los trozos de jiló, la salsa de soja y la sal.

  5. 5

    Saltea a fuego medio hasta que los jilós estén cocidos pero aún ligeramente firmes (al dente).

  6. 6

    Devuelve las tiras de hígado a la sartén, deja hervir a fuego lento 2 a 3 minutos y retira del fuego.

  7. 7

    Sirve bien caliente acompañado de arroz blanco o pan rústico.

💡 Consejo de la chef

El remojo en leche es clave para eliminar el sabor metálico del hígado — no te lo saltes. Si no encuentras jiló, sustitúyelo por rodajas de berenjena amarga o pimiento verde. Evita cocinar demasiado el hígado: debe quedar ligeramente rosado por dentro para mantenerse tierno.