Bizcocho Nube sin Harina — Esponjoso con 3 Ingredientes
←1518 / 1518
Postres

Bizcocho Nube sin Harina — Esponjoso con 3 Ingredientes

ML
Por Marie Lefebvre · Actualizado el 24 de octubre de 2026

Un bizcocho increíblemente ligero que se deshace en la boca, elaborado con apenas tres ingredientes básicos de la despensa. Sin harina, sin mantequilla en la masa — naturalmente apto para celíacos y tan delicado que parece de pastelería de lujo.

Preparación⏱️ 50 min
Porciones👥 10 pers.
Dificultad📊 Fácil
↓ Ir a la receta
Sé el primero en valorar esta receta
Pinterest WhatsApp Facebook

🛒 Ingredientes

10 pers.

10
  • 4 huevos grandes (claras y yemas por separado)
  • 1 lata de leche condensada azucarada (395 g)
  • 1½ taza (200 g) de fécula de maíz (Maicena), tamizada
  • 1 pizca de sal
  • Mantequilla para engrasar el fondo del molde

Preparación

  1. 1

    Precalienta el horno a 180 °C. Engrasa únicamente el fondo de un molde redondo de 22 cm — deja los laterales sin engrasar para que el bizcocho suba correctamente y no se desinfle al enfriarse.

  2. 2

    En un bol muy limpio y seco, monta las claras a punto de nieve firme con una pizca de sal, hasta que formen picos rígidos y brillantes que no caigan al voltear el bol. Reserva.

  3. 3

    En otro bol, bate las yemas con la leche condensada hasta obtener una mezcla pálida, espesa y cremosa, unos 3 minutos.

  4. 4

    Añade la fécula de maíz tamizada a la mezcla de yemas y remueve hasta integrar por completo, formando una masa lisa y sin grumos.

  5. 5

    Incorpora las claras montadas a la masa en tres tandas, mezclando con una espátula con movimientos suaves y envolventes de abajo hacia arriba para no perder el aire.

  6. 6

    Vierte la masa en el molde preparado y hornea de 35 a 40 minutos, hasta que la superficie esté bien dorada y el palillo salga limpio. No abras el horno durante la cocción.

💡 Consejo de la chef

Este bizcocho alcanza su máximo esplendor recién horneado: esponjoso, inflado y absolutamente irresistible. Consúmelo el mismo día para disfrutar de toda su ligereza. Si sobra, guárdalo tapado a temperatura ambiente — la nevera lo endurece.