Leche Condensada Casera Cremosa y Sin Conservantes
Hacer leche condensada en casa es mucho más sencillo de lo que imaginas y el resultado supera con creces a la versión industrial. Con cuatro ingredientes básicos de despensa obtendrás una crema dorada, densa y completamente natural, sin aditivos ni conservantes. Perfecta como base para cualquier postre o para endulzar tu café.
🛒 Ingredientes
20 pers.
- 1 kg de azúcar blanco
- 2 litros de leche entera
- 1 taza (240 ml) de leche entera adicional
- 4 cucharadas de maicena (fécula de maíz)
- 6 cucharadas de leche en polvo entera
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Preparación
- 1
En una olla grande de fondo grueso, mezcla el azúcar con los 2 litros de leche y calienta a fuego muy bajo, removiendo de vez en cuando, durante aproximadamente 1 hora hasta que reduzca de forma visible.
- 2
Permanece cerca del fuego mientras la mezcla se calienta — la leche puede desbordarse con rapidez al alcanzar temperatura. No te alejes de la cocina.
- 3
Truco casero: coloca un platillo pequeño boca abajo dentro de la olla. Interrumpe la ebullición fuerte y evita que la leche se derrame.
- 4
En la licuadora, mezcla la maicena, la taza de leche restante y la leche en polvo. Licúa a velocidad media hasta obtener una mezcla completamente lisa y sin grumos.
- 5
Incorpora esta mezcla a la olla en hilo fino sin dejar de remover. Continúa cocinando a fuego lento, revolviendo constantemente, hasta que espese y adquiera un color dorado claro, unos 5 minutos más.
- 6
Retira del fuego y deja enfriar 10–15 minutos. Vierte en la licuadora y bate a máxima potencia durante 5 minutos hasta lograr una textura perfectamente sedosa y uniforme.
- 7
Esteriliza los frascos de vidrio vertiéndoles agua hirviendo por dentro y secándolos bien antes de usarlos para evitar el desarrollo de bacterias.
- 8
Vierte la leche condensada en los frascos esterilizados, cierra herméticamente y deja enfriar por completo antes de refrigerar. Se conserva hasta una semana.
💡 Consejo de la chef
Para una textura aún más sedosa, cuela la leche condensada por un colador fino antes de envasarla. Utiliza siempre leche entera — la leche semi-descremada no aportará la misma cremosidad. Para una versión aromatizada, infusiona una vaina de vainilla en la leche durante la primera cocción.
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