Muslitos de pollo al horno con salsa barbacoa casera
Jugosos muslitos de pollo marinados en limón y especias, asados lentamente hasta quedar perfectamente dorados y bañados con una salsa barbacoa casera de azúcar moreno caramelizado. El contraste dulce-picante convierte este plato sencillo en el favorito de toda la mesa. Una receta sin complicaciones que impresiona desde el primer bocado.
🛒 Ingredientes
5 pers.
- 1 kg de muslitos de pollo
- Zumo de 1 limón
- 1 cucharada de condimento completo (sin picante)
- 3 cucharadas de azúcar moreno
- 1 taza de agua (250 ml)
- 1 cucharadita de maicena
- 250 g de ketchup
- 4 cucharadas de mostaza
- 2 cucharadas de vinagre de manzana
- 2 cucharadas de salsa Worcestershire
- 2 cucharadas de salsa picante
- Cebollino fresco para servir
🛍️ Material recomendado
Enlaces de afiliados de Amazon
Preparación
- 1
Realiza varios cortes profundos en los muslitos de pollo con un cuchillo afilado para que la marinada penetre bien en la carne.
- 2
En un bol, mezcla el condimento con el zumo de limón hasta obtener una pasta homogénea. Unta la mezcla sobre el pollo, cubre con film transparente y refrigera durante 15 minutos.
- 3
Precalienta el horno a 220 °C. Cubre una bandeja con papel de aluminio y coloca los muslitos dejando un pequeño espacio entre ellos.
- 4
Hornea a 220 °C durante aproximadamente 1 hora y 30 minutos, hasta que comiencen a dorarse.
- 5
Mientras el pollo se hornea, prepara la salsa: en un cazo a fuego medio, derrite el azúcar moreno sin remover hasta que caramelice completamente y tome un color ámbar. Incorpora el ketchup, la mostaza, el vinagre de manzana, la salsa Worcestershire y la salsa picante. Disuelve la maicena en agua fría, añade a la salsa y cocina 5 minutos a fuego suave hasta que espese.
- 6
Pinta generosamente los muslitos con la salsa barbacoa y vuelve a introducir en el horno hasta que queden bien dorados y brillantes.
- 7
Sirve de inmediato, espolvoreados con cebollino fresco picado.
💡 Consejo de la chef
No remuevas el azúcar mientras se derrite — espera a que esté completamente líquido y ámbar antes de añadir el resto de ingredientes para evitar que cristalice. Puedes preparar la salsa con antelación; se conserva hasta 5 días en el frigorífico.
🍽️ Completa tu menú
Más ideas para acompañar este plato
