Manzanas de caramelo
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Manzanas de caramelo

ML
Por Marie Lefebvre · Actualizado el 16 de octubre de 2026

Las manzanas de caramelo son pura magia de feria: una manzana crujiente envuelta en una capa roja y brillante que se rompe con cada bocado. Hechas en casa llevan poquísimos ingredientes y siempre se llevan todas las miradas. Perfectas para Halloween, una verbena o simplemente por el gusto de hacerlas.

Preparación⏱️ 25 min
Porciones👥 6 pers.
Dificultad📊 Fácil
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🛒 Ingredientes

6 pers.

6
  • 6 manzanas firmes (tipo Granny Smith o Gala)
  • 500 g de azúcar blanco
  • 150 ml de agua
  • 1 cucharada de jarabe de glucosa
  • 1 cucharadita de vinagre blanco
  • 4 gotas de colorante alimentario rojo
  • 6 palitos de madera

Preparación

  1. 1

    Lava y seca muy bien las manzanas, después quita el rabito. Una manzana bien seca es la clave para que el caramelo se adhiera.

  2. 2

    Clava un palito de madera en la parte superior de cada manzana y resérvalas mientras preparas el caramelo.

  3. 3

    En un cazo de fondo grueso, echa el agua, el azúcar, la glucosa y el vinagre.

  4. 4

    Calienta a fuego medio sin remover hasta que el azúcar se disuelva por completo, luego lleva a ebullición.

  5. 5

    Hierve de 8 a 10 minutos sin tocar, hasta que el caramelo alcance unos 150 °C (punto de caramelo duro).

  6. 6

    Retira del fuego, añade el colorante rojo y remueve rápido para conseguir un color uniforme.

  7. 7

    Sumerge cada manzana en el caramelo girándola para cubrirla entera, después déjala escurrir unos segundos sobre el cazo.

  8. 8

    Coloca las manzanas en una bandeja forrada con papel de horno ligeramente engrasado y deja que se endurezcan a temperatura ambiente, sin moverlas.

  9. 9

    Espera a que enfríen del todo, hasta que la capa quede firme y brillante, antes de servirlas.

💡 Consejo de la chef

Si quieres un caramelo que cruja en vez de pegarse, apunta a 150 °C en el termómetro de azúcar: por debajo queda blando y hace hebras, por encima se oscurece y amarga. Nunca remuevas el cazo mientras hierve, o el azúcar cristaliza y el caramelo se vuelve arenoso. Y no metas las manzanas en la nevera para acelerar el proceso: la humedad reblandece la capa. Tómalas el mismo día, es cuando están mejores.