Sagú de leche cremoso con canela
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Sagú de leche cremoso con canela

ML
Por Marie Lefebvre · Actualizado el 16 de octubre de 2026

Te presento el sagu de leite, un dulce brasileño que sabe a merienda de la infancia: las bolitas de sagú cocidas despacio en leche, endulzadas con leche condensada y espolvoreadas con canela. El resultado es una crema sedosa y apenas nacarada que se sirve bien fría. Sencilla, generosa y muy reconfortante.

Preparación⏱️ 60 min
Porciones👥 12 pers.
Dificultad📊 Fácil
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🛒 Ingredientes

12 pers.

12
  • 1 litro de leche entera
  • 2 huevos (claras y yemas separadas)
  • 1 taza de bolitas de sagú (o tapioca)
  • 1 taza de agua
  • 1 bote de leche condensada azucarada (unos 395 g)
  • Canela en polvo al gusto, para servir
  • Opcional: unas gotas de vainilla en la leche

Preparación

  1. 1

    Pon las bolitas de sagú en un bol, cúbrelas con la taza de agua y déjalas en remojo unos 30 minutos, hasta que absorban el agua y queden blandas al tacto.

  2. 2

    En una cazuela, vierte la leche y añade las yemas pasadas por un colador para que no se formen grumos. Calienta a fuego lento, sin dejar que hierva.

  3. 3

    Incorpora el sagú escurrido y cocina a fuego lento removiendo sin parar: la leche no debe pegarse ni hervir.

  4. 4

    Cuando las bolitas se vuelvan transparentes y suban a la superficie, añade la leche condensada y sigue cocinando unos minutos, removiendo, hasta que se integre bien y la crema espese un poco.

  5. 5

    Retira del fuego. Monta las claras a punto de nieve firme e incorpóralas a la crema aún caliente con una espátula, levantando con suavidad para no perder el aire.

  6. 6

    Vierte en una fuente amplia y poco profunda, alisa la superficie y espolvorea generosamente con canela en polvo.

  7. 7

    Deja enfriar a temperatura ambiente y luego refrigera al menos 3 horas. Sirve bien frío.

💡 Consejo de la chef

El secreto es remover sin parar durante la cocción: así el sagú no se pega y se logra esa textura sedosa. Monta las claras bien firmes e incorpóralas con suavidad, fuera del fuego, para conservar los copos ligeros. Prepáralo la víspera: al día siguiente, bien cuajado en frío, está aún mejor.