Tarta cremosa de ricota con leche condensada
Una tarta suave, esponjosa y absolutamente irresistible que conquista desde el primer bocado, con la delicadeza de la ricota y la dulzura de la leche condensada. Se prepara en licuadora en pocos minutos y el resultado es espectacular. ¡Perfecta para sorprender sin complicarse la vida!
🛒 Ingredientes
10 pers.
- 500 g de ricota fresca
- 1 lata de leche condensada (395 g)
- 400 ml de leche entera
- 4 yemas de huevo
- 1 cucharada de fécula de maíz (Maicena)
- 1 cucharada de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- 2 cucharadas de azúcar
- 4 claras de huevo batidas a punto de nieve firme
🛍️ Material recomendado
Enlaces de afiliados de Amazon
Preparación
- 1
Precalienta el horno a 200 °C. Engrasa y enharina un molde rectangular mediano.
- 2
Coloca en la licuadora la ricota, la leche condensada, la leche entera, las yemas, la fécula de maíz y la mantequilla. Licúa a velocidad alta durante 2 a 3 minutos hasta obtener una mezcla completamente lisa y homogénea.
- 3
Vierte la mezcla en un tazón grande. Bate las claras a punto de nieve firme con una pizca de sal e incorpóralas delicadamente a la base de ricota con movimientos envolventes, de abajo hacia arriba, para no perder el aire.
- 4
Vierte la preparación en el molde y hornea 35 a 40 minutos, hasta que la superficie esté levemente dorada y la tarta esté firme. Deja enfriar por completo, refrigera al menos 1 hora y sirve bien fría.
💡 Consejo de la chef
Usa ricota entera y lleva todos los ingredientes a temperatura ambiente antes de licuar para obtener la textura más cremosa. Un toque de extracto de vainilla o ralladura de limón eleva el sabor notablemente. Se conserva en la nevera hasta 3 días, ideal para preparar con antelación.
🍽️ Completa tu menú
Más ideas para acompañar este plato
