Muslos de Pollo Crujientes con Sopa de Cebolla
Una receta sorprendentemente sencilla que convierte unos simples muslos de pollo en un plato dorado e irresistible. La combinación de mayonesa y sopa de cebolla deshidratada crea una costra crujiente perfecta sin ningún esfuerzo. ¡Lista en solo 30 minutos con ingredientes de despensa!
🛒 Ingredientes
6 pers.
- 6 muslos de pollo con contramuslo
- 2 sobres de sopa de cebolla deshidratada
- 150 g de mayonesa
- 2 limones (para limpiar el pollo)
- Pimienta negra recién molida (opcional)
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Preparación
- 1
Precalienta el horno a 220 °C. Lava bien los muslos bajo agua fría y frótalos con los limones cortados por la mitad para limpiarlos y eliminar cualquier olor.
- 2
Retira completamente la piel de cada muslo — este paso es clave para que la cobertura se adhiera bien y quede crujiente al hornear.
- 3
Prepara dos platos hondos: en uno pon la mayonesa y en el otro vierte los dos sobres de sopa de cebolla. Cubre cada muslo primero con mayonesa por todos los lados, luego pásalo por la sopa de cebolla presionando para que se adhiera bien.
- 4
Coloca los muslos en una bandeja seca sin engrasar, dejando espacio entre ellos para que el calor circule y se doren de manera uniforme.
- 5
Hornea a temperatura alta durante 30–35 minutos, hasta que estén bien dorados y crujientes. Para un acabado más tostado, enciende el gratinador los últimos 2–3 minutos.
💡 Consejo de la chef
No hace falta añadir sal — la sopa de cebolla ya sazona el pollo a la perfección. También funciona muy bien con pechugas de pollo, reduciendo el tiempo a unos 25 minutos. Sirve con arroz blanco, patatas al horno o una ensalada fresca.
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