Ensalada Japonesa Crocante con Guisantes y Salsa de Sésamo
Una ensalada fresca y colorida inspirada en la cocina japonesa, donde los guisantes blanchidos se encuentran con verduras crocantes en una salsa umami al sésamo irresistible.
🛒 Ingredientes
4 pers.
- 300 g de guisantes verdes extra-finos
- 1 pepino fresco
- 2 zanahorias medianas ralladas finamente
- 4 grandes porciones de col blanca finamente picada (aproximadamente 150 g)
- 8 a 10 rábanos cortados en finas rodajas
- 1 pequeña porción de hojas de albahaca fresca
- 2 cucharadas de semillas de sésamo (blanco o mezcla blanco/negro)
- 4 cucharadas de salsa de soja (o tamari para versión sin gluten)
- 2 cucharadas de aceite de sésamo tostado
- 2 cucharadas de vinagre de arroz (o vinagre de manzana en su defecto)
- 1 cucharadita de miel líquida (o sirope de agave para versión vegana)
- 1 trozo de jengibre fresco de 2 cm, rallado
- 1 cucharadita de jugo de limón verde
- Un poco de sal para el agua de cocción
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Preparación
- 1
Poner una gran olla de agua salada a hervor. Mientras tanto, quitar las hebras a los guisantes y lavar todos los vegetales.
- 2
Sumergir los guisantes en el agua hirviendo y cocinar durante 5 a 7 minutos según su grosor: deben quedarse firmes y de un verde brillante. Verificar la cocción pinchando con la punta de un cuchillo.
- 3
Escurrir inmediatamente los guisantes y sumergirlos en un gran recipiente con agua helada (o bajo el chorro de agua fría) durante 2 minutos. Esta etapa detiene la cocción y preserva la color verde vivo y el crocante.
- 4
Cortar el pepino por la mitad a lo largo, retirar las semillas con una cuchara y cortarlo en finas rodajas de aproximadamente 3 mm.
- 5
Picar la col blanca lo más finamente posible con un cuchillo o una mandolina. Rallar las zanahorias con una ralladora de gran tamaño. Cortar los rábanos en rodajas muy finas.
- 6
Preparar la salsa en un pequeño bol: mezclar la salsa de soja, el aceite de sésamo, el vinagre de arroz, el miel, el jengibre rallado y el jugo de limón verde. Batir vigorosamente hasta obtener una salsa homogénea y brillante. Probar y ajustar el equilibrio dulce-salado-acido según su gusto.
- 7
Escurrir cuidadosamente los guisantes y secarlos ligeramente con papel absorbente. Cortarlos en trozos de 4 a 5 cm si se desea para facilitar la degustación.
- 8
Unir todos los vegetales en un gran recipiente: guisantes, pepino, col blanca, zanahorias ralladas y rábanos. Verter la salsa y mezclar suavemente para cubrir bien cada vegetal.
- 9
Cortar finamente las hojas de albahaca fresca e incorporarlas a la ensalada justo antes de servir para preservar su aroma. Espolvorear generosamente con semillas de sésamo.
- 10
Servir inmediatamente bien fresco, o reservar 10 minutos en el refrigerador para que las sabores se unan. La ensalada se conserva hasta 24 horas en frío, los vegetales quedando crocantes gracias al choque térmico inicial.
💡 Consejo de la chef
El secreto de un crocante perfecto reside en el choque térmico: sumergue los guisantes en agua helada desde la salida de la olla — nunca omita esta etapa. Para intensificar las sabores de la salsa, tórrase ligeramente las semillas de sésamo secas en una sartén 1 a 2 minutos antes de agregarlas: desarrollarán aromas noqueados incomparables que transformarán completamente la ensalada.
