Ensalada Japonesa Crocante con Guisantes y Salsa de Sésamo
Ensaladas

Ensalada Japonesa Crocante con Guisantes y Salsa de Sésamo

Una ensalada fresca y colorida inspirada en la cocina japonesa, donde los guisantes blanchidos se encuentran con verduras crocantes en una salsa umami al sésamo irresistible.

Preparación⏱️ 15 min
Cocción🔥 7 min
Porciones👥 4 pers.
Dificultad📊 Muy Fácil
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🛒 Ingredientes

4 pers.

4
  • 300 g de guisantes verdes extra-finos
  • 1 pepino fresco
  • 2 zanahorias medianas ralladas finamente
  • 4 grandes porciones de col blanca finamente picada (aproximadamente 150 g)
  • 8 a 10 rábanos cortados en finas rodajas
  • 1 pequeña porción de hojas de albahaca fresca
  • 2 cucharadas de semillas de sésamo (blanco o mezcla blanco/negro)
  • 4 cucharadas de salsa de soja (o tamari para versión sin gluten)
  • 2 cucharadas de aceite de sésamo tostado
  • 2 cucharadas de vinagre de arroz (o vinagre de manzana en su defecto)
  • 1 cucharadita de miel líquida (o sirope de agave para versión vegana)
  • 1 trozo de jengibre fresco de 2 cm, rallado
  • 1 cucharadita de jugo de limón verde
  • Un poco de sal para el agua de cocción

Preparación

  1. 1

    Poner una gran olla de agua salada a hervor. Mientras tanto, quitar las hebras a los guisantes y lavar todos los vegetales.

  2. 2

    Sumergir los guisantes en el agua hirviendo y cocinar durante 5 a 7 minutos según su grosor: deben quedarse firmes y de un verde brillante. Verificar la cocción pinchando con la punta de un cuchillo.

  3. 3

    Escurrir inmediatamente los guisantes y sumergirlos en un gran recipiente con agua helada (o bajo el chorro de agua fría) durante 2 minutos. Esta etapa detiene la cocción y preserva la color verde vivo y el crocante.

  4. 4

    Cortar el pepino por la mitad a lo largo, retirar las semillas con una cuchara y cortarlo en finas rodajas de aproximadamente 3 mm.

  5. 5

    Picar la col blanca lo más finamente posible con un cuchillo o una mandolina. Rallar las zanahorias con una ralladora de gran tamaño. Cortar los rábanos en rodajas muy finas.

  6. 6

    Preparar la salsa en un pequeño bol: mezclar la salsa de soja, el aceite de sésamo, el vinagre de arroz, el miel, el jengibre rallado y el jugo de limón verde. Batir vigorosamente hasta obtener una salsa homogénea y brillante. Probar y ajustar el equilibrio dulce-salado-acido según su gusto.

  7. 7

    Escurrir cuidadosamente los guisantes y secarlos ligeramente con papel absorbente. Cortarlos en trozos de 4 a 5 cm si se desea para facilitar la degustación.

  8. 8

    Unir todos los vegetales en un gran recipiente: guisantes, pepino, col blanca, zanahorias ralladas y rábanos. Verter la salsa y mezclar suavemente para cubrir bien cada vegetal.

  9. 9

    Cortar finamente las hojas de albahaca fresca e incorporarlas a la ensalada justo antes de servir para preservar su aroma. Espolvorear generosamente con semillas de sésamo.

  10. 10

    Servir inmediatamente bien fresco, o reservar 10 minutos en el refrigerador para que las sabores se unan. La ensalada se conserva hasta 24 horas en frío, los vegetales quedando crocantes gracias al choque térmico inicial.

💡 Consejo de la chef

El secreto de un crocante perfecto reside en el choque térmico: sumergue los guisantes en agua helada desde la salida de la olla — nunca omita esta etapa. Para intensificar las sabores de la salsa, tórrase ligeramente las semillas de sésamo secas en una sartén 1 a 2 minutos antes de agregarlas: desarrollarán aromas noqueados incomparables que transformarán completamente la ensalada.